lunes, 11 de julio de 2011

El negocio del Getafe es 'La Fábrica' del Real Madrid.

Otra vez, Ángel Torres y Toni Muñoz echaron sus redes en las categorías inferiores del Real Madrid. Pablo Sarabia, que hoy será presentado en el Coliseum, es el último refuerzo azulón que llega procedente de la Casa Blanca.
El mediapunta zurdo de 19 años ha firmado por las próximas cinco temporadas con el Getafe. El Real Madrid se guarda una opción de recompra en las dos primeras campañas tasada en 6 millones de euros, y posteriormente, se reserva un derecho de tanteo.
Ángel Torres ha tenido buen ojo desde que se decidiera a apostar por Riki, ya que las adquisiones realizadas desde el Bernábeu han servido de trampolín a la mayoría de estos futbolistas que brillaron con luz propia vistiendo de azul, y por consiguiente, para hacer caja.
Riki llegó a Getafe con la carta de libertad tras despuntar en el filial merengue. Era el verano de 2005. Dos años después, Augusto César Lendoiro se hizo con sus servicios tras abonar 3 millones de euros. Primer negocio azulón de un futbolista con pasado blanco.
Tras Riki, llegó el turno de Javier Paredes. El lateral zurdo también llegó gratis al Coliseum en la temporada 2005-06 vía Real Madrid Castilla. Dos campañas después, el Zaragoza lo fichó por 1,5 millones.
IDAS Y VUELTAS CON EL MADRID
En las siguientes operaciones con los responsables del club de Concha Espina, Ángel Torres volvió a evidenciar su olfato para apostar por los jóvenes talentos de La Fábrica. En el curso 2007-08 se hizo con los servicios de Esteban Granero y Rubén de la Red. Por ambos canteranos abonó 3 millones de euros. Los dos brillaron con luz propia en una temporada de ensueño para los azulones bajo la dirección técnica de Laudrup. En ella alcanzaron la final de Copa ante el Valencia y la gran campaña realizada en la UEFA en la que cayeron en la agónica y tristemente recordada eliminatoria de cuartos ante el Bayern. A De la Red aquel curso le sirvió para ser convocado por Luis para el Campeonato de Europa en Austria y Suiza, que finalmente acabaría conquistando La Roja.
Un año después, el pivote retornó al Real Madrid tras dejar 4,5 millones en la caja azulona. Algo similar acontecería posteriormente con Granero, cuya vuelta al Santiago Bernabéu se acordó por 4 kilos.
El Pirata no fue el último negocio azulón a costa del Real Madrid. En los dos últimos veranos el Getafe ha vendido a dos valores merengues al Valencia. Primero, a Soldado por 10 millones, y hace unas semanas a Parejo por 6. En ambos casos, el Real Madrid se llevó un pellizco de ambas operaciones. Por el delantero fueron 2 millones y 1,8 por el mediapunta.
En el otro lado de la balanza, el Getafe no hizo negocio por Adrián, por el que pagó 300.000 euros al Madrid, luego le dio la carta de libertad para que fichara por el Racing.
Por último, Torres tuvo también ojo con los técnicos. Primero al apostar por Quique, que entrenó a un juvenil blanco, y luego al obtener 480.000 euros por el traspaso de Schuster.


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